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CURADORES DE CONTENIDO: NAVEGAR ENTRE TERABYTES, PETABYTES Y EXABYTES 

A través de los años los resultados de las investigaciones se registran (indizan) con herramientas desarrolladas por empresas como Thomsom Reuters, desarrolladores de la plataforma Web of Science, donde se encuentran los índices: Proceedings Citation Index: contiene más de 000 conferencias desde el año 1990. Science Citation Index Expanded: cubre más de 8.500 revistas en ciencias naturales en 150 disciplinas, desde el año 1900. Social Sciences Citation Index: registra más de 3,000 revistas en ciencias sociales, desde el 1900. Arts & Humanities Citation Index: cubre más de 1.700 revistas en estas disciplinas desde el año 1975.

Index Chemicus: lista más de 2.6 millones de componentes, cubre información desde el año 1993. Current Chemical Reactions: indiza un millón de reacciones químicas, desde el año 1986. Book Citation Index: cubre más de 60.000 libros desde el año 2005. Esto significa que la plataforma Web of Science, incluye cada año, aproximadamente, unos 9 millones de investigadores, 2.5 millones de artículos, y cerca de 7 mil instituciones académicas y de investigación. Según su página, computan el registro de 136 millones de artículos, libros, conferencias, patentes, y siguen creciendo. Estos documentos contienen más de un billón de enlaces entre textos, personas e instituciones. La página del Digital Curator Centre (2017) indica que la inversión pública del Reino Unido en investigación, es cercana a 3 billones de libras esterlinas anuales y los datos de estas investigaciones pocas veces son visibles. Si eso nos parece mucha información y mucho dinero, proveniente del mundo académico y de investigación, es bueno saber que representa tan solo una porción del enorme volumen de datos e información que circula en la Web. Otra cantidad de datos e información no está ni siquiera indizada por los motores de búsquedas, está en lo que se ha dado en llamar la “Web Profunda”, que incluye páginas o plataformas, y que requieren que el usuario se registre para tener acceso o bases de datos dinámicas que crean tablas en el momento que el usuario llena las variables. Por lo tanto, al realizar una búsqueda no aparecen en los resultados. Esta “Web Profunda” es, aproximadamente, 400 veces más grande que la “Web visible” (Tecnología, 2015). En términos de tamaño, la Universidad de California, en Berkeley, deduce que para el año 2015, la denominada “Internet Profunda” disponía unos 91.000 TeraBytes1 (Tecnología, 2015). Cifra que varía constantemente, porque cada minuto suben a la Internet: 30 horas de videos, 3.000 fotos y 100 mil tweets. Otras fuentes agregan que el 77% de los internautas leen blogs y 81% de los consumidores norteamericanos compra por recomendaciones de blogs (Socialmediatoday.com, 2017). Por otra parte, en la serie televisiva House of Cards se habla de la Dark Net, que realmente existe. Es una Web que proporciona enlaces a muchos servicios ilegales, que van desde la contratación de hackers, pornografía, venta de armas, prostitución y hasta drogas. Se puede tener acceso a esa Dark Net través de plataformas como Tor, Ágora y Freenet, por ejemplo. ¿Cómo la tecnología puede ayudarnos a navegar en este mar de datos e información? Ante la abrumadora cantidad de elementos digitales que están tanto en la en la Web visible o profunda, se ha desarrollado una nueva actividad económica: los curadores de contenido. Son profesionales que desarrollan 1 Un TeraByte (TB) equivale a 1.024 Gb, un PetaByte (PB) a 1.024 TB y un ExaByte a 1.024 (PB). estrategias de búsqueda de información en la Web y que recuperan, organizan y comparten los mejores contenidos sobre un tema específico. Los curadores de contenidos equivalen a los bibliotecólogos y archivólogos actuales, pero repotenciados! Digital Curation Centre (2017), expresa que el curador de contenido agrupa, mantiene y conserva la información encontrada, aportándole valor, ejecuta una serie de procesos tradicionales en las bibliotecas. Por ejemplo, Archanco los resume en su Guía para crear una estrategia de curación de contenidos exitosa: Búsqueda: es la parte del proceso de curación de contenidos que se ocupa de recopilar todas las informaciones sobre el tema o temas de nuestra elección. Selección: aquí la experticia en el tema contribuye a filtrar los elementos digitales relevantes sobre un tema. Caracterización: se adaptan títulos, se agrupan los contenidos y se crean reseñas sobre las informaciones filtradas, que genera un valor agregado. Difusión: subirlo a la Web para un público específico o al gran público que navega por la red Selección: aquí la experticia en el tema contribuye a filtrar los elementos digitales relevantes sobre un tema. En apoyo a esta especialidad, la tecnología ha generado herramientas que facilitan la curaduría, con plataformas que combinan tecnologías de descripción de contenidos (RDF, OWL, XML) y lenguaje de marcas que permiten localizar inteligentemente cualquier tipo de objeto digital (Curaduría de contenidos digitales, 2017). Las plataformas de curaduría de contenido se especializan de acuerdo a las necesidades del internauta: sean estos “glogueros” (buscadores en Google), periodistas, especialistas en mercadeo, comunicación, investigadores, y organizaciones. Archanco, destaca los beneficios de una estrategia de curación de contenidos en varios niveles: para actualizar tus conocimientos profesionales y el de tus clientes, desarrollar el marketing de contenidos de una empresa, reforzar la visibilidad como experto en un sector, abarcar gran cantidad de información, documentar artículos y publicaciones, mejorar la comunicación con tus seguidores. Posicionar blogs y marcas personales e institucionales, monitorear la actividad de los competidores, seguir conversaciones en las redes sociales, generar conocimiento y conectar con tus clientes. Estas actividades se realizan con un ahorro de tiempo y esfuerzo mediante el uso de herramientas de curación de contenidos como: Spundge: Filtra información en más de 80.000 fuentes de información por defecto en Twitter, Youtube, Facebook, Google + etc.; introduce un canal RSS (Really Simple Syndication) gratuito; planes de pago solidarios y tiene una versión gratuita. Scoop.it: Rastrea más de diez millones de páginas web al día; permite personalizar el perfil de acuerdo a un sitio o marca e incorporar redes sociales ilimitadas para compartir; incrementa el tamaño de la comunidad de seguidores a través de las conexiones que se realizan mediante la plataforma; tiene una versión gratis limitada en sus funciones. Mycurator: Es una aplicación que relaciona portales, agregando una función nueva y generalmente muy específica para WordPress. En su versión gratuita solo se instala en un WordPress y para un solo tema. Además, limita el uso a cinco fuentes de información por instalación y usuario. Edita directamente los contenidos WordPress para después publicarlos y compartirlos. Todas estas herramientas utilizan inteligencia artificial e incorporan robots llamados bots que imitan actividades humanas, como las de dar respuesta a los usuarios, mantener conversaciones, hacer publicidad o abrir cuentas de correo electrónico, corrigen ortografía, concordancias, son rastreadores web para motores de búsqueda. Entre sus aplicaciones están los chatbots para el servicio al cliente en línea, spambots en redes sociales y bots de edición de contenido en comunidades de colaboración en línea. Por ejemplo, las ediciones de 4,7 millones de artículos en Wikipedia son correcciones que hacen bots de manera ininterrumpida, una permanente edición. Facebook y otras compañías aspiran que, a corto plazo, los usuarios interactúen directamente con los bots. Actualmente, los bots se adaptan también a dispositivos móviles para reconocer el lenguaje natural y en un futuro cercano podrán enviar información interés sin necesidades de registrarse en ningún sitio. La curaduría de contenido es una estrategia de aprendizaje activo. Es el desarrollo de competencias informacionales en los espacios educativos, que exige una actualización permanente del docente y el estudiante, además de proporcionar valor agregado a las fuentes que se trabajen (De Benito, Darder, Lizana, Marín, Moreno y Salinas, 2013). Como estrategia de aprendizaje la curaduría de contenidos, ensaya procedimientos para preservar y compartir los materiales digitales que serán reutilizados con mayor impacto en siguientes investigaciones. La 12da International Digital Curation Conference (IDCC, 2017) que se desarrolló en febrero de 2017 en la ciudad de Edimburgo, incluye entre sus temas de interés, el área de desarrollo de capacidades en la ciencia abierta, desarrollo de currículo, disminuir la brecha en el desarrollo de habilidades para la curaduría de contenidos en la academia y en los profesionales, además del intercambio de buenas prácticas entre bibliotecólogos, archivólogos y curadores de contenido de otras profesiones. Para que los investigadores aprovechen al máximo los datos de investigación que se producen, las universidades podrían poner en práctica estrategias de curaduría de contenidos digitales con una gestión eficaz del ciclo de vida de la curaduría, contribuyendo a asegurar que los datos de investigación digital estén adecuadamente protegidos para uso futuro.

 

Por: Elsi Jiménez          Jimenez.elsi@gmail.com  

 

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09 de Feb, 2017
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